sábado, 11 de setembro de 2010

Olvidar o esperar?

Dijieron que entre olvidar y esperar lo que duele es tomar la decisión. Para mí ya lo es cierto: olvidar se duele mientras dura el proceso. Esperar duele toda una vida.

quinta-feira, 9 de setembro de 2010

Coliflores por encima

Mi teléfono estaba en silencio durante toda la mañana en la oficina. Cuando todos se fueron a almorzar y yo me quedé sola, él finalmente sonó. Lo contesté como de costumbre, y pronto pude oír su dura y poco musical voz.

- ¡Hola! Glaucia, buenas tardes. Has estado con Marcelo el fin de semana, ¿no?

- Sí, yo estuve, ¿por qué?

- Quiero hablar con él.

- Pero si tú estas queriendo hablar con él, llámalo. No a mí.

-  No logré hablar con él en toda la mañana. Me imaginé que él estuviera en línea en MSN contigo. Dile que quiero verlo.

- Está bien, voy a decir. ¿Y qué más quieres que le diga?

- Dile que quiero almorzar con él. Ahora. Estoy cerca de su casa. Restaurante Santuario.

- Nombre sugestivo, ajajajaja!
 
Realmente ella era muy extraña. Aburrida, diría yo. No sé cómo ella gustaba a Marcelo, porque era muy celosa. Para él, ella tenía una voz dulce y un aroma agradable, usaba panty de color púrpura, tenía una sonrisa encantadora. Yo la veía como una anciana curva, con un aliento horrible y sin dientes. No, no soy celosa, ella, sí, lo era. Sólo soy amiga de él y ella me persiguía, a veces me rechazaba porque estaba cerca y no podía hacer sus coqueterías, a veces pedíame ayuda para seducirlo de nuevo. Como una buena amiga que soy, y por lo tanto, también de ella, hice todo lo posible para complacerlos.
 
Entonces, una vez más para complacerla, lo llamé en MSN.

- Marcelo, es que ella te quiere ver. Dijo que está en el Santuario.

- ¿Ahora?

- Sí, ahora. Quiere almorzar contigo.

- Eeehhh!

Y yo con mi forma de pensar: ¡oh, Marcelo, ahí estas otra vez detrás de esta molesta celosa! Yo voy allí. No voy a dejar que pelee con él otra vez. Siempre lo hace. Ella lo llama, dice palabras cariñosas, le seduce, y luego muestra un falso encanto, pelea con él y se va. ¿Por qué no lo lleva a la vez, maldita? Al final, él se queda deprimido, entonces me llama y me dice que una vez más ella lo hizo sentirse un tonto. Esta vez no voy a dejar. Voy a interrumpirles su reunión y ponerla a correr.

Al llegar al restaurante, allí estaba ella, en la mesa, esperando a Marcelo con los ojos de carnívoro voraz. Ah, mi amigo, yo no voy a permitir a ella jugar de nuevo contigo.

- Buenas tardes, señorita! - Le dije, suave e irónica. - ¿Quieres que te sirva?

- No se preci...

- ¡Ah, sí, se precisa! - La interrumpí, tomando un plato y llenándolo con cebollinos.

- No como las cebollas, Glaucia.

- ¡Cebollinos son super! Mira qué hermosas olivas.

- Maldita sea, Glaucia, ¡no como las aceitunas! ¡No tengo dientes y además ellas tienen un bulto que me molesta!

- Ajap. Mira, coliflor. Voy a poner aquí, tú comerás coliflores por encima.

- No me sirvas, Glaucia. Tú eres quien va a comerselo. ¿Dónde está Marcelo?

- ¿Cómo voy a saber? Vamos a disfrutar de la nuestra mutua compañía mientras él llegue. Siéntase libre...

Y he seguido poniendo más cosas absurdas en su porción. Puro chile, pescado frito, que sé que ella detesta. Mientras tanto, Marcelo llegó y se detuvo en la puerta del Santuario: ella con el rostro que decía "¿Qué  piensa Glaucia que esta haciendo?" y mi rostro desafiaba al suyo. Él nos miró por un largo tiempo y aún sorpreso se sentó con nosotras. Se quedó en silencio, escuchando asombrado mis provocaciones.

- ¿Te pasaste perfume de tumba hoy, mi vida?

Guau, yo estaba terriblemente irónica. Le pregunté si no tenía nada que hacer, si no fuera mejor ir seducir a Hugo Chávez. Quién sabe, si ella lo llevaba, el mundo sería un poco más feliz. Pero no, ella quería Marcelo. Mi amigo. Muchas personas que son menos útiles en el mundo y ella quería llevarlo. Y yo no iba a dejarlo.

Por último, la provoqué aún más y me he ofrecido a pagar la cuenta. Mientras iba a la caja, vi que ella no  movió el tenedor. Ella realmente no come, por eso que es caquéctica de esa manera.

Salimos del restaurante y caminamos por la avenida, los tres juntos, charlando, y yo más aburrida cada minuto con ella, tratando de disuadirla de la idea de llevar lejos a Marcelo. Incluso traté de arreglar una broma, pero no dio tiempo. Sus ojos se convirtieron en dos bolas de fuego, que me miraban con odio y dolor.

- Celosa hijueputa, Glaucia!

Realmente doña Muerte no estaba a jugar. Diciendo esto, me empujó con su guadaña en frente de un autobús.

* Gracias a Pablo Javier por la revisión.

sábado, 4 de setembro de 2010

Así es como yo te recibo

La sed de mi deseo de mujer
Sacias con tu llegar sin solicitud
De llamarme a la puerta
Todo para que vengas aquí
Para darme lo que nunca tuve
Tu fuego y tu toque me fascinan
Elevan la caricia del amor
De ella se nacen el perdón y la exactitud
De la falta de decencia y moralidades
Cuando tocas mi piel con tu aire
Puedo crear todas las expectativas
Me gustan tu miel y tu leche
Quisiera llamar su atención a todo mi pecado
Que prohibido alucina mi cordura
Tócame la superficie del alma
Con la luz de un beso de tu boca

quinta-feira, 12 de agosto de 2010

Pasión

Si estuvieras desnuda así conmigo
Que bien la pasariamos
Para consentirme mucho de esa forma
Y acariciarte el cuerpo con las manos todas

(Cesar Peñatez)

Cuando pienso en tí
Sueño con las más calientes noches de un amor loco
Te quiero veinte y cuatro horas bajo el mismo techo
Desayuno en la cama, vino y flores
Hacemos el amor mañanero
Y nos quedamos a mirarnos en los ojos
Se empezan los besos suaves sin tocar la piel
Sintiendote la respiración

Te extraño todo el día y sigo el sueño contigo
Si me erizan los pelos del cuerpo cuando siento tocarme
Estas lejos y es muy grande esta cama sin tí
Por eso vengas y pongale un fin a mi soledad
Quedate conmigo no solo en sueños
Pero in una dulce eternidad
Dejame besar tus labios y tu cuerpo
Así si me quedo desnuda
Y en tus brazos me muero de pasión.

quarta-feira, 4 de agosto de 2010

Empezar

tengo algo que cura el dolor
mi perfume y mis manos
un minuto lejos de tu cuerpo
todo el tiempo cerca el corazón
mis uñas rojas que deslizan el amor por tu piel
mis labios rosados que tocan tus ojos castaños
tus bellos y felices ojos
de donde brotaba una lagrima de tanto sentimiento

tengo algo en mis manos
mejor que anestesico
son mis besos y mis sonrisas
que dejo para iluminar tu día
que dejo para iluminar tu noche
que dejo para iluminar tu camino

tengo algo en mi pecho
dos cosas que laten y son tuyas
mi corazón y mi voz
el primer de sangre y palabras
y con él viene la voz para decirte que te quiero

segunda-feira, 2 de agosto de 2010

Eché de menos tus buenas noches

Cuando me quedé dormida y cansada
He oído miles de voces
Y la tuya no estaba entre ellas
Yo estaba perdida entre las calles y avenidas
Y conversaciones y las luces y los faros
Echaba de menos tus buenas noches
Y salí a buscarlos por toda la ciudad

He escuchado música
Y sentía olores
Golpes de bolsas en los brazos
Caminé por la acera
Y por el medio de la calle
Me quité los zapatos y me apoyé en una guía
Porque eché de menos tus buenas noches
Y todavía no los he encontrado

Paseando por el parque
Salí descalza sobre la hierba
La luna me bañaba con su luz
Y caminé sin rumbo hasta llegar en nuestra habitación
Todavía buscando tus buenas noches

Hice vueltas en la cama
Aunque no me habías dado buenas noches
Y entonces vi un avión cayendo por la ventana
La caída me despertó de mi ensueño
Fue sólo un trueno en coincidencia
Me desperté en la cama vacía
Echando de menos tus buenas noches

domingo, 1 de agosto de 2010

Lloré pensando en tí

Puedo escribir una o docientas palabras, ninguna hablará el dolor de no oir tu voz, puesto que lloré pensando en tí.

Puedo recostar mi cabeza en las almohadas, yacer inerte en mi cama o en el suelo, nada de eso dirá como lloré pensando en tí.

Puedo caminar todas las calles y correr el país, pero ningun gesto te hará ver que lloré pensando en tí.

Puedo estar muda, el silencio hablará.

Puedo estar en una muchedumbre, la soledad es mi compañía.

Para que sepas que en el silencio calido de la noche lloré pensando en tí.